Si nos detuviéramos a pensar en qué significa circular en moto para nosotros, los grandes apasionados del motor sobre dos ruedas, seguramente pensaríamos en libertad, adrenalina, velocidad, agilidad, etc. Es mucho lo que transmite una motocicleta y eso nos encanta, pero, precisamente por eso, debemos tener también muy en cuenta que los beneficios de movernos en moto, como puedan ser la descongestión del tráfico en Murcia, la facilidad para transitar por determinados espacios, o la diversión que nos aporta, solo es disfrutable dentro de la seguridad. Así pues, nunca está de más recordar algunos consejos para circular en moto de forma segura. Por ti, por el resto de vehículos en la calzada e incluso por los peatones. 

Como sabrás, el conductor de motocicleta es el ocupante de las vías urbanas e interurbanas más vulnerable, y a veces los coches no nos tienen tan en cuenta como deberían, por lo que extremar la precaución no es algo sujeto a debate cuando uno se pone sobre las dos ruedas. Hemos de ser los primeros en dar ejemplo, y lo primero es contar con una motocicleta en perfecto estado para la conducción. 

Moto a punto 

Para conducir con seguridad hemos de sentirnos seguros nosotros antes de nada, por lo que nuestro vehículo ha de gozar una óptima salud general que se traduce en buena presión de los neumáticos, luces, frenos, niveles de aceite y líquido refrigerante, estado de la transmisión, ITV en vigor, etc. Es algo de lo que te hablamos en nuestro último post.

 

Conductor equipado 

De acuerdo, moto controlada. ¿Pero y nosotros? Aunque dispongamos de un vehículo en perfecto estado de revista, eso no quiere decir que quedemos libres de sufrir algún accidente. Llevar casco es obligatorio como el elemento más importante de seguridad que es, pero además debes conducir con guantes, calzado adecuado y vestir ropa que sea resistente a la abrasión.

 

Siempre alerta 

Ocurre en ocasiones, sobre todo en los trayectos que realizamos a diario, que la rutina nos confía en plena conducción y, sin darnos cuenta, no estamos tan atento a lo que ocurre a nuestro alrededor. Pensamos que es un camino que podríamos hacer con los ojos cerrados y no es así. Nunca hay que bajar la guardia, ni tan siquiera en los trayectos que haces todos los días o incluso varias veces al día.

 

Visión total 

En la anticipación reside buena parte de nuestras posibilidades de evitar accidentes o sustos innecesarios. Mira siempre hacia delante intentando abarcar un amplio campo de visión, lo que llamaríamos visión periférica. Al mismo tiempo, mira de manera recurrente los espejos retrovisores para saber qué está pasando detrás de ti, vayas o no vayas a hacer una maniobra de adelantamiento. 

Una conducción defensiva te evita multitud de situaciones peligrosas, y tu concentración te permitirá ser visible para coches y peatones, sobre todo en vías urbanas, donde hay más estímulos.

 

No olvides los ángulos muertos 

Como mencionábamos, es tan importante ver como ser visto, pero hay situaciones en que esto no es nada sencillo. En circulación, y dependiendo de nuestra posición, podemos estar ocupando los ángulos muertos de los coches, que son los traseros derechos y los laterales si nos pegamos demasiado -sobre todo cuando, en un semáforo, queremos adelantar para ponernos los primeros cuando se ponga en verde-, sobre todo si estamos hablando de coches grandes como los SUV o los 4x4, o de otros vehículos de grandes dimensiones como autobuses y camiones. Esto nos hace muy vulnerables ante una posible marcha atrás o maniobras inesperadas.

 

Respeta las normas 

Por supuesto, también debemos cumplir con condiciones de puro civismo cuando salimos a la carretera, pero que nunca está de más recordar. Prohibido, por supuesto, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, cumplir con los límites de velocidad, respetar las señales, extremar la precaución en vías de especial tránsito o junto a colegios, etc.