Vivimos unos meses de cambio. La crisis del coronavirus ha alterado todas nuestras rutinas y alertado acerca de la importancia de mantener unos altos niveles de limpieza e higiene no solo personal, sino también de todos aquellos elementos materiales de que nos rodeamos, puesto que un agente infeccioso puede ser transmitido no solo por el contacto humano. Sin embargo, la brusquedad con que ha llegado esta nueva rutina a nuestras vidas hace que a veces no reparemos en algunos procesos o detalles que hacemos cada día. La moto, un vehículo recomendado para los desplazamientos necesarios por encima del coche o el transporte público en el estado de alarma, y que podemos usar para desplazamientos dentro de la provincia en fase 1, ha de ser entendida como un todo, junto a casco y guantes, a la que someter a un proceso de desinfección. 

No podemos reparar a la hora de protecciones para salvaguardarnos del virus. Casco y guantes lo son en el propio desplazamiento y en caso de accidente, pero estos días también actúan como tal ante el virus. Así, y siendo dos elementos con los que entramos en contacto directo, debemos asegurarnos de su desinfección total.

 

Limpiando el casco 

Seguro que, si eres un motero apasionado y experimentado, sabes que tu casco requiere de una limpieza a fondo cada cierto tiempo -dos o tres veces al año, una si no le das demasiado trabajo-, para prevenir la aparición de olores. Ahora, con el coronavirus rondando, es el momento más que idóneo para someterlo a la misma. 

Primero, la recomendación más universal estos días: lávate tus propias manos. Y, si puedes, usa guantes desechables de plástico. Después, desmontaremos el casco para poder desinfectarlo pieza a pieza, empezando por las carrilleras y el forro interior, que puedes meter en la lavadora si el fabricante lo permite y si usas un programa corto y con agua fría, que no pase nunca de los 40 grados. Eso sí, si haces esto que sea sin coincidir con la ropa. Si no te convence, a mano. 

En cuanto a la calota exterior, lo mejor es que lo hagas manualmente, sirviéndote de un fregadero y ayudándote de una esponja -si usas la de cocina, emplea la superficie que no es de estropajo- con movimientos circulares, y de bastoncillos u otros utensilios que te permitan acceder a zonas más difíciles. Una vez has terminado, no lo dejes directamente empapado a secar, sino mejor usa una bayeta de manera superficial y después, ya sí, que se seque solo. En este proceso también puedes usar productos más específicos que, por su composición, realzan el brillo del casco, así como alcohol desinfectante para las partes duras del casco. Sobre todo si compartes el casco, esto último es más que recomendable. 

Si te estás preguntando qué hacer con la pantalla del casco, puedes lavarla junto a la calota siguiendo el proceso descrito anteriormente, o desmontarla y hacerlo aparte para un mayor cuidado con el que evitar ralladuras.

 

Pasemos a los guantes 

Si vas a invertir el mismo rato para limpiar casco y guantes, no te confíes. Una vez has terminado de limpiar el casco, y antes de hacer lo propio con los guantes, lávate de nuevo tus propias manos. 

De nuevo, puedes escoger entre productos específicos o jabón neutro, aunque es más recomendable el producto específico, y la única opción correcta si tus guantes son de piel. Y muy importante: no apliques el producto directamente sobre el guante, hazlo sobre un paño y sírvete de este para la limpieza, tanto por el exterior como por el interior. Después, nada de dejarlos secando sobre un radiador o ni tan siquiera cerca, como tampoco meterlos en la secadora, que solo es recomendable si tus guantes son con membrana impermeable. Una vez secos, no los guardes dentro del casco, pues estarías sometiéndolos a un proceso rápido de deformación. 

Estos días en que usamos guantes de plásticos cuando vamos al supermercado, al banco o la farmacia, no pienses en usarlos debajo de los guantes de tu moto. Te sudarán mucho las manos y perderás tacto a los mandos de la moto. Simplemente asegúrate de lavarte las manos antes de ponértelos y después de quitarlos. 

Ah, y nada de usar gel hidroalcohólico para desinfectar casco y guantes: es un producto suavizante para tu piel.